¿HIPÓTETICA O HIPOTECARIAMENTE?
Supongamos que se le da crédito a los supuestos referentes a "boxeo de sombra" sobre la privatización del sector energético. Supongamos que sí, en efecto, nadie tiene la intención de rematar el petróleo en beneficio de voraces compañías extranjeras. No obstante que tengamos esta hipótesis de que nadie tiene malas intenciones para con PEMEX, ¿no sería prudente atender a las propuestas de quienes piden mantener el capital del petróleo en México? Supongamos que no se escuchan las críticas, sino las propuestas. ¿Tiene algo de perjudicial invertir las ganancias que generan nuestras ventas de petróleo en renovar la infraestructura de PEMEX y construir refinerías para dejar de importar gasolina, en lugar de consumirlas directamente en el gasto corriente del gobierno federal? ¿Es dañino para los mexicanos que se inicie un proceso de asepsia que permita conjurar, al menos en parte, la corrupción de quienes administran la paraestatal? Felipe Calderón y anexas se siguen escudando en la cantaleta de que "no hay dinero" para promover la apertura a la inversión privada de los energéticos, cuando lo que podría ser inversión pública, en gran medida se la comen, visten, viajan y despilfarran ellos mediante onerosos gastos personales, como el del secretario de Hacienda, quien gasta -obviamente recursos del erario- 49 millones de pesos al año sólo en gastos de comida de su oficina personal en la secretaria de Hacienda. Bueno, supongo -también es suposición- que a alguien probablemente le importará que el secretario Cartstens no muera de hambre...
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